sábado, 28 de enero de 2012

Estadìstica delictiva



EN EL 2011 SE REGISTRÓ LA MAYOR CANTIDAD DE SECUESTROS
EXPRESS EN BUENOS AIRES DE LOS ÚLTIMOS 5 AÑOS
   
          Fuente:  www.nuevamayoria.com

Un trabajo de investigación realizado por Josefina Ichaso del Centro de Estudios
Nueva Mayoría constata que de acuerdo los medios de comunicación, en el 2011
fueron 45 los secuestros express en la Provincia de Buenos Aires, la mayor
cantidad registrada desde el 2005.

En base a los datos difundidos por los medios de comunicación, el estudio demuestra
que en este año se registraron 45 secuestros Express en Buenos Aires, lo que implica
un promedio de 3 sucesos por mes.


En líneas generales, el estudio anual de los secuestros Express en Buenos Aires
demuestra una línea decreciente durante la última década.

El análisis permite realizar una división entre el período que abarca del 2002 al 2005
y el período del 2006 al 2011, siendo la cifra de los primeros 4 años 3 veces mayor al
de los siguientes 6 años (672 frente a 182).

En la primera etapa la línea decreciente es constante: en el 2002 se registró la cantidad
más alta de la década con 259 secuestros; en el 2003 disminuyó a 206; en el 2004 el
descenso fue del 45% al sumar 113 secuestros y en el 2006 el decrecimiento fue del
17% al registrar 94 hechos.

A partir del 2006 el nivel de secuestros disminuyó considerablemente, la tendencia
fue variada y en ningún año se llegó a registrar 50 hechos: en el 2006 se sumaron 40
sucesos; en el 2007 se produjo un leve aumento a 42; en el 2008 un nuevo descenso
a 18; en el 2009 un nuevo aumento y se contabilizaron 27 secuestros; en el 2010
se produjo un descenso a 10 hechos y en el 20011 un nuevo aumento del 78% al
registrar la mayor cantidad de secuestros en la segunda etapa: 45. Sin embargo, el
valor del 2011 continúa siendo considerablemente menor a los valores contabilizados
en los primeros cuatro años.

Por el contrario, en lo que respecta a los secuestros extorsivos en todo el país, el
estudio constata que la suma registrada en el 2011 fue la más baja de los últimos 4
años, junto al 2009 (14 hechos).

Los secuestros extorsivos en los últmos 5 anos también presentan una tendencia
decreciente aunque con una variación en el 2010: la suma más alta fue en el 2007 con
57 secuestros; en el 2008 se produjo un descenso del 44% al sumar 32 hechos y en
el 2009 la baja fue del 56% al registrar 14 secuestros. En el 2010 se produjo un leve
aumento al sumar 22 secuestros pero en el 2011 volvió a descender a 14.
2011: secuestros express y extorsivos en el país

De acuerdo a los datos difundidos por los medios de comunicación, en el 2011 se
contabilizó un total de 75 secuestros, teniendo en cuenta los extorsivos y express en
todo el país.

El estudio mensual demuestra que la tendencia de secuestros en el año fue variada con
una leve línea descendente, culminando en los últimos cuatro meses con una suma
casi

El mes con mayor cantidad de secuestros fue febrero con 16 express, seguido de
abril con 14 (6 express y 8 extorsivos) y por último julio con 10 (9 express y uno
extorsivo). El mes con la menor cantidad de secuestros fue ocutbre con 1 extorsivo
luego de septiembre, noviembre y diciembre cuya suma fue nula.


Por último, respecto al tipo de secuestros, la mayor cantidad registrada fue de
Extorsivos al contabilizarse 61. Este tipo de hechos fue registrada en 8 de los 12
meses del año; mientras que los 14 extorsivos fueron registrados en 4 de los 12
meses.

Como conclusiones se destacan:

a) En el 2011 se registraron 45 secuestros express en la Provincia de Buenos
Aires, la mayor cantidad desde el 2005.

b) El estudio anual de secuestros express en Buenos Aires durante la última
década permite realizar una división entre los primeros cuatro años y los
siguientes 6, siendo el promedio de la primer etapa 3 veces mayor que el de la
segunda.

c) En el 2011 fueron 14 los secuestros extorsivos en todo el país, la cantidad más
baja desde el 2007.

d) La suma total de secuestros express y extorsivos en todo el país fue de 75
secuestros.

e) El análisis mensual en el 2011 de secuestros registró una tendencia variable con
una línea decreciente. En los meses de septiembre, noviembre y diciembre no
se registraron sucesos.

----

martes, 17 de enero de 2012

La gestion de emergencias: planificaciòn




Autor:    Lic Ricardo Nievas
Extractado de:  LATAM community
Habiéndose dado los primeros pasos en la Gestión de Emergencias y Desastres, conformando los Grupos de Gestión Local integrada de Riesgos y Desastres (GELIRD), elaborados los Escenarios de Riesgos, se conformarán equipos técnicos-específicos para elaborar cada uno de los planes de emergencia derivados de las distintas amenazas identificadas en dichos escenarios.
Por ejemplo en caso de identificarse en una comunidad la amenaza representada por, por ejemplo por inundación, incidentes con materiales peligrosos y sequías, entre otras, por las características y complejidades de cada una de ellas, no podrán conformar los mismos integrantes cada uno de los equipos que conformarán los planes.
Si bien existe un núcleo básico de instituciones que intervienen en distintos eventos, como ser Bomberos, Policía, Salud, Defensa Civil, en otros es necesario que intervengan personal, instituciones o hasta la colaboración de empresas privadas, que por su preparación, equipamiento, experiencia, función, etc., su contribución será de importancia para una correcta elaboración de los Planes de emergencias.
Se podrán aplicar distintas técnicas para la elaboración de dichos planes, en el presente artículo, partiremos de los conceptos derivados de los pasos fundamentales de la Administración que son:

1)    PLANIFICACION
2)    ORGANIZACIÓN
3)    DIRECCION
4)    CONTROL


A continuación desarrollaré los conceptos básicos de la Planificación.

Conceptos

Es la fase del proceso administrativo consistente en formular objetivos y determinar estrategias, actividades y recursos para lograrlos.
• Es la selección y relación de hechos, así como la formulación y uso de suposiciones respecto al futuro en la visualización y formulación de las actividades propuestas que se cree sean necesarias para alcanzar los resultados deseados.

• Involucra la evaluación del futuro y el aprovisionamiento en función de él. Unidad, continuidad, flexibilidad y precisión son los aspectos principales de un buen plan de acción.

• Implica que los administradores (genéricamente) piensen, a través de sus objetivos y acciones, y con anticipación, que sus acciones se basan en algún método, plan o lógica más que en una mera suposición.

Los planes dan a la organización sus objetivos y fijan el mejor procedimiento para obtenerlos. Peter Drucker propone que el desempeño de los gerentes (nivel ejecutivo) sea juzgado de acuerdo al doble criterio de la eficacia –la habilidad para hacer las cosas “correctas”- y la eficiencia –la habilidad para hacerlas “correctamente”.

Estos dos criterios tienen un paralelo con los dos aspectos de la planeación: establecer las metas y después elegir los medios para alcanzar dichas metas.
 

Para ello debe permitir


- Que la institución consiga y dedique los recursos físicos, humanos y económicos que se requieren para alcanzar los objetivos.

- Que los miembros de la misma realicen las actividades acordes a los objetivos y procedimientos escogidos, y

- Que el progreso en la obtención de los objetivos sea vigilado y medido para imponer acciones correctivas en caso de ser insatisfactorio.

La necesidad de planear existe en todos los niveles de la administración.

La planificación es mayor, más general y a largo plazo en los niveles más altos, a medida que se desciende en los niveles de la organización, pasa a ser más específico y de corto y mediano plazo. 

----

martes, 1 de noviembre de 2011

Mercado de Seguridad



Argentina:  fotografía del mercado de Seguridad

Fuente: diario La Nación


Detrás de los temores, los riesgos, los cuidados y los miedos, hay enormes negocios, miles de puestos de trabajo y millones de facturación. El negocio que se ha gestado para estar más seguro o para cuidar los bienes de los argentinos se ha convertido en uno de los motores de la economía.Este año, las empresas que brindan algún tipo de servicio de seguridad facturarán en su conjunto 2200 millones de dólares, o lo que es lo mismo, 9372 millones de pesos.


Sólo para poner en perspectiva lo que significa esa cifra vale la comparación. 


Sólo un banco (Nación) facturó en 2010 más que el conjunto de las empresas de seguridad con 12.719 millones de pesos. Según datos del ranking de facturación que elabora la revista Mercado, el segundo en la lista de las entidades financieras fue el banco Galicia, con 6296 millones de pesos, y el tercero, Santander Río, con 5854 millones.


¿Qué actividades están incluidas en ese monumental monto que manejan las empresas del sector? Básicamente cuatro: la seguridad física, la electrónica, el transporte de caudales y el monitoreo satelital de vehículos y carga.


ADT es la empresa más grande de seguridad electrónica, el rubro en el que se cuentan los sistemas de alarmas monitoreadas. Según Javier Kahn, gerente de nuevos negocios de la firma en el país, en la Argentina hay instaladas 700.000 alarmas residenciales y 170.000 pertenecen a la empresa.


 "Hay una enorme demanda de seguridad electrónica que, en comparación, crece mucho más que la seguridad física. Lo que ha sucedido para que esto se dé es que hay mucha más tecnología a la que se accede por muchísimo menos dinero", cuenta.


De acuerdo con los datos del sector, en la Argentina existen 1500 compañías de seguridad en el país. Alrededor de 200 de ellas se dedican exclusivamente a la seguridad electrónica.
¿Qué es lo que crece? "Los servicios más solicitados para el segmento residencial y pequeños comercios son alarmas, backup celular y para el segmento corporativo, circuito cerrado de televisión, control de acceso, detección y extinción de incendio", responde Kahn. Luego explica que el backup celular es un sistema de alarmas que utiliza la línea de telefonía móvil para comunicar un episodio, en caso de que exista alguna falla o corte en el sistema de telefonía fija.


En 2009, las empresas del sector facturaban 1800 millones de dólares. Al año siguiente, se llegó a 2000 millones y, para este año, según proyecciones de las empresas y cámaras que agrupan a estas compañías, se llegará a 2200 millones.


Tecnología en alza


Lo que sí cambia es el peso del servicio de vigilancia en el total del sector. En 2008, los vigiladores se llevaban el 80% del total de la facturación; en 2011, los uniformados se llevan el 70% de la torta.


Aun así, el impacto del servicio de vigilancia física es altísimo. En la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación (Caesi), dicen que hay alrededor de 150.000 trabajadores formales. Claro que también aclaran que es una actividad en la que alrededor del 40% está en negro. Así las cosas, el número total de vigiladores en la Argentina sería de 250.000 empleados. 


En las top ten de las empresas locales están 


1) Securitas
2) Prosegur
3) SG4 (Search)
4) Servín 
5)Videco
6) Hunter
7) Brújula
8) Falcon
9) Watchman 
10) Codecop


 Sólo la primera tiene cerca de 12.000 empleados y factura $ 492 millones anuales.


Otro de los negocios que nueve millones por la seguridad es el mundo del seguro. Claro que, quizá en valores muy similares, pierde en proporciones similares. Sucede que las empresas de seguro cubren los bienes y luego, en caso de que sean robados, deben responder por lo que se le contrató.


El robo de las cargas de camiones, por ejemplo, ha disparado la conformación de una mesa de trabajo en la que participan 90 empresas. Víctor Barone, abogado del estudio Iezzi & Barone, es uno de los coordinadores de la mesa de trabajo. "Hay alrededor de seis robos diarios. Por año, se roban alrededor de 850 millones de dólares. Una banda organizada no se lleva un camión con menos de 400.000", dice Barone.


El abogado explica que un camión con electrodomésticos o celulares, dos de los rubros preferidos de los piratas del asfalto, necesita un servicio de custodia satelital para el vehículo, otro para la carga, y a veces, un auto de custodia. "Todo esto tiene un enorme costo", dice.
Otro de los rubros que crece es el de los servicios satelitales. Todas las compañías de seguros exigen que a autos con un determinado valor de mercado les coloquen este dispositivo de seguridad para saber dónde está el auto en caso de ser robado. El costo de este servicio ronda los 150 pesos por mes, según la empresa que se trate.


Liberty, una de las compañías de seguros más grandes del país, ha decidido empezar a segmentar estos servicios. "No sólo se les instala a los más caros, sino que ahora empezamos también a hacerlo con algunos modelos que son muy robados. Además de la segmentación por marca y modelo, también se tiene en cuenta el lugar donde está el auto", dijo Carlos Gil, jefe de comunicaciones de la empresa.


Se podrían seguir enumerando negocios que abriga la inseguridad. Finalmente, es un sector que crece gracias al Estado. Esta vez no tiene que ver con los subsidios, sino con la incapacidad que ha demostrado para combatir la inseguridad.


---

domingo, 25 de septiembre de 2011

Informaciòn



José Luis Spaltro

En forma reiterada, se menciona que el 85% de la Información Confidencial proviene de fuentes públicas, el 10% tiene origen reservado y sólo el 5% es realmente confidencial.

Esta Clasificación de Seguridad no es arbitraria: tiene su debido sustento en el análisis, que permanentemente se realiza en cada Apreciación, Estudio o simple y rutinario Informe.

 
Para ampliar el tema y no caer en las definiciones clásicas:

1. La Información es el producto final, depurado y chequeado de un proceso de búsqueda, reunión y análisis de datos, muchos de ellos aislados y a veces contradictorios entre sí.

2. Las primeras fases: búsqueda y reunión, son mecánicos -en una gran cantidad de oportunidades- y no necesariamente deben ser cumplimentados por un Profesional de la Información.

La existencia de innumerables páginas en Internet, de bases de datos públicos, análisis e informes altamente especializados, contribuyen no sólo a la rapidez de la búsqueda sino también a la previa elección del material, ya sea por sus fuentes bibliográficas o personas consultadas.

La reunión del material sigue igual modalidad, aunque en esta etapa es conveniente que alguien con conocimientos avanzados pueda seleccionar, sintetizar, recortar y simplificar la masa de datos previamente hallados (en la etapa de búsqueda).

En esta etapa, se agrupa y clasifica el material.

3. El análisis merece una mayor explicación ya que lo debe realizar un Especialista:

En esta etapa del Proceso Informativo, tiene preponderancia la experiencia y nivel cultural general y temático del Analísta. El debera resumir, en pocas líneas, todo el material acopiado, agrupado y clasificado para conformar lo que, finalmente, se denominará Información.

Deberá leer: frases, nombres, líneas y entrelíneas; comparar datos primarios (históricos) que ya han constituido la Información Básica.

Esta tarea, metódica pero no rutinaria, es el desafío constante de todo Analista de Información.

Previa a cualquier conclusión, mentalmente armará y destruirá sucesivas veces, la Pirámide en base a los datos frente a su vista y los posibles escenarios.

Esta figura, podría tener los siguientes valores:

1. En la base -amplia, de dimensiones faraónicas- las meras especulaciones (un 60% ?)

2. Más arriba, las posibilidades (un 30 ?)

3. Hacia la punta, las probabilidades (un 9% ?)

4. En el vértice: la certeza (el 1% del total especualo)


La Pirámide imaginada, tal cual tenemos la visión de las egipcias, tiene cimientos que resisten todas las fuerzas humanas y naturales posibles.

Las especualaciones son bloques infranqueables, son construidas a cada momento y frente a cualquier evento. Siempre se está construyendo una especulación y pocas veces se demuelen.


El Analista no debería guiarse por éstas, sino caería en la producción de Información poca confiable y de dudosas fuentes.

No obstante, la práctica cotidiana nos orienta, inicialmente, a elaborar una especulación.
 
La posibilidad nos acerca a la probabilidad, teniendo en cuenta una serie de argumentos válidos, factibles, que tal vez ya han sucedido y se ha comprobado su idoneidad.
 
Si es probable, puede ser corroborado, tal vez existan antecedentes y también puede ser desvirtuado o discutido, para llegar, finalmente a obtener una certeza (que no es sinónimo de Verdad).
 
Este proceso, largo en las palabras pero sintético en los hechos, es un ejercicio cotidiano para el Analista en su permanente desafío para llegar al producto final: la Información.
 
Ahora bien, la Información vive, crece y se desarrolla con nosotros; la alimentamos, la difundimos, con agregados de valor o no, la modificamos a nuestro gusto o por nuestro estado de ánimo; la damos vuelta, la convertimos en rumor o falacia, pero la Información vive con nosotros.

Para concluir:

La Información debe tener el sustento de la Seguridad en todo su proceso: desde la búsqueda de elementos aislados, la reunión de las fracciones, el análisis de la masa obtenida hasta la producción definitiva de la misma. La Confiabilidad está, inseparable, en todos los pasos detallados para darle la Credibilidad que el usuario necesita para la toma de decisiones, por simples o graves que éstas sean.
----

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Seguridad Personal



Protección de personas, una necesidad vital
Tomado de: 
www.latinoseguridad.com


Los esquemas de protección personal nunca son iguales. Antes de definir los sistemas de seguridad aplicables a una persona debe diseñársele un perfil de riesgo donde se determinarán los puntos principales:
- ¿A quién se quiere proteger?
- ¿Cuál es la gravedad de la amenaza?
- ¿Ubicación y entorno de la persona a proteger?

Precisamente el diseño comprende la combinación de los componentes del sistema, en una proporción adecuada aplicable en el punto y momento adecuado, dentro de un sinnúmero de variables. Por ejemplo, del tipo de actividad o de negocio que desempeñe, de las labores que efectúe, de la ciudad donde habita, del entorno familiar, de la actividad social, política, religiosa y étnica que cumpla, y si se trata de una persona con imagen pública o privada.

En todos estos factores indispensables a la hora de elaborar un perfil y, por consiguiente del esquema de protección, nunca se debe olvidar el ámbito de amenaza en la que se desenvuelva la persona.

El análisis de riesgos y vulnerabilidades, es un proceso continuo de connotaciones culturales, económicas y humanas, que guardan relación con la aceptabilidad pública del riesgo y el control de las incertidumbres que los grupos sociales acostumbran mediante normas de comportamiento.

Al diseñar un esquema de protección con una objetividad casi perfecta, sin sesgos de vicios y sin considerar el control absoluto de esos riesgos, se necesita tener en cuenta que una persona además de necesidades, ideas y apegos, realiza negocios, tiene una familia, se mueve en actividades sociales de acuerdo con sus afectos, aficiones y sentimientos.

Del mismo modo que tiene una imagen, una intimidad y un prestigio que deben ser protegidos de situaciones peligrosas y comprometedoras.

Por tanto, la protección debe dirigirse a ese universo con el fin de percibir la amenaza, tomar las precauciones y diseñar los esquemas de protección o las acciones de reacción necesarias para atenuar los efectos en caso de sufrir un ataque.

Percibir la amenaza personal significa crear patrones de interpretación a partir de información sensorial. Y la alerta que llegue debe tener la suficiente energía como para hacer notar su efecto o señal de peligro.

¿Qué tan fuerte debe ser la señal para ser captada? Cada circunstancia personal demanda un rango de intensidades donde se detecte la señal indicadora del cambio de sensación por percepción. El umbral absoluto o intensidad mínima para identificar el peligro en trance de convertirse en riesgo, exige una formación y un proceso mental y perceptual que ayuden a interpretar las sensaciones de temor y olfatear la posibilidad de daño.

Es muy fácil identificar las amenazas contra un bien material, que normalmente es fijo y con características de vulnerabilidad tangibles, con riesgos cuantificables, con formas de transmitir la señal de peligro mediante elementos físicos, pero a su vez ese objeto no tiene las facultades de percepción del peligro características de una persona.

El ingenio antes que el costo
En el mercado existen sensores, detectores e instrumentos que ayudan a interpretar las señales físicas a través de los sonidos, los movimientos, las fracturas, los cambios volumétricos o de temperaturas y la luminosidad, pero no existen instrumentos de este mismo orden que ayuden a interpretar las imaginaciones, las sensaciones o las percepciones cuando de personas se trata.

Por lo tanto, un análisis de riesgos diseñado para instalaciones físicas es completamente inadecuado para las personas.

La seguridad de las personas no implica necesariamente un alto costo sino la formación del personal hombre mujer de protección y la aplicación de ingenio para proteger a ese ser humano.

Los delincuentes son sutiles y constantes en la búsqueda de información de sus potenciales víctimas sobre: la manera de acceder a ellas, las medidas de protección que tienen, los niveles de alerta, sus rutinas y actividades y las oportunidades para sorprenderle.

Por naturaleza, una persona además de ser excesivamente vulnerable, asume riesgos, se moviliza -sin saberlo- por entre fanáticos de movimientos colectivos o grupos generadores de violencia; su conducta puede ser rutinaria o impredecible; puede tener hábitos seguros e inseguros; puede tener enemigos actuales y nuevos o puede dejar de ser blanco para los delincuentes.

Los hampones disponen de informantes, practican entrevistas, analizan documentos, ejercitan reconocimientos de áreas, tal y como lo hacen los terroristas que proyectan sus estrategias sobre gran parte de la sociedad, propagando la confusión, el caos y el terror.

En el planeamiento de las actividades, tanto extremistas como terroristas buscan la reafirmación de su poder, la desestabilización institucional, trabajan en la clandestinidad, cultivan la impredecibilidad con el fin de sorprender y dividir a las posibles víctimas.

Una persona puede desenvolverse en diferentes entornos y cada uno de ellos atraer amenazas diferentes. ¿Cómo podría la protección advertir oportunamente el peligro o determinar la probabilidad de un “riesgo país” o la posibilidad de la amenaza psicosocial de la agresividad? ¿Cómo podría advertir sobre una operación de acecho sin constreñirle la privacidad de un histérico? ¿Se limitaría a proteger física o instrumentalmente, o a prevenir limitando el proyecto de vida de su protegido mutilándole su libertad de movilización, de relación o de afectos?


Componentes de la seguridad

Las personas no quieren solo la seguridad de sus rutinas. El esquema de protección personal exige algo más que la defensa de los sitios, la seguridad en profundidad, la protección de los movimientos o el conductor de seguridad.

Es indispensable también la participación del protegido, de sus allegados, disponer de un ambiente apropiado con medidas de protección física. Necesita, además del software, del control de los círculos de protección, de las bases de datos, de los usos de rutas u horarios o de los escoltas inmediatos, cercanos o de cubrimiento general, de la cultura de seguridad.

También tener en cuenta el confort, la paz, y la tranquilidad que solo las puede proporcionar un alto grado de sensibilidad, un afinado hábito perceptivo, la práctica del ensueño o la relación con los seres inorgánicos.

Dejar de depender de la manipulación de instrumentos físicos para recibir señales de peligro, requiere usos, costumbres, una cultura intuitiva y de orden muy especiales. Demanda un espíritu que en medio de la violencia, de la flexibilidad y de la comodidad, facilite recibir los indicios de amenaza; una especie de “Feng Shui” en el ordenamiento de las posesiones y la organización de escenarios mentales.

Además, disponer de personal de seguridad con una formación especial, inducido y entrenado, que facilite disfrutar la vida con cierto recato, aún en circunstancias extremas. Este tipo de protegidos no se puede dar el lujo de tener pensamientos negativos.

Usualmente no es recomendable un dispositivo de seguridad demasiado evidente pues éste puede atraer el peligro. En la seguridad de personas, habrá ocasiones en donde sea necesario cambiar de hábitos, de lugar, modificar el entorno familiar y hasta la identidad. Un buen programa para advertir e informar de riesgos requiere de monitoreo, comunicaciones, sistema de alerta y advertencia, estudio de rutas, puntos críticos, santuarios y nichos.
La protección debe acomodarse a los ritmos de vida, actividades y costumbres durante las 24 horas del día y los 365 días del año. La forma de protección tiene que ajustarse a las diferentes circunstancias:


- Desplazamiento en vehículos o a pie.

- Permanencia en:

Reuniones sociales.

El hogar, la oficina, el colegio de los hijos.

Época de vacaciones, permanencia en clínica u hospitales.


Durante el cumplimiento de los esquemas de protección pueden presentarse muchos problemas. Por ejemplo los naturales cambios de ánimo o en determinadas actividades, hacen que en ocasiones el protegido no acepte de buen agrado la compañía y vigilancia del personal de protección. Valora más su intimidad que su seguridad, o confunde la previsión con la paranoia.

Esto dificulta el diseño del sistema de protección que debe ser adecuado a las circunstancias particulares de cada individuo y sus conductas, al igual que su cultura de seguridad y su capacidad de autoprotección. La protección personal no puede basarse en las estadísticas, ni en los paradigmas.

No toda la protección requiere escolta. No toda protección debe aislar al protegido como es el caso de los artistas o de los políticos. Hay enemigos invisibles y silenciosos que merodean a nuestro alrededor de manera secreta, difíciles de detectar.

La relación entre el protegido y el escolta es una relación personal que puede ser conflictiva, agradable o desagradable ya que comparten tiempo y un objetivo en común, que es la protección. Debe existir empatía para armonizar los roles protegido-protector sin que ello signifique una relación de servidumbre o de apariencia social, sino una sinergia que mejore la alerta.


Primero la previsión antes que prevención

En el fomento de la cultura de seguridad la previsión juega un papel importante: en función de los indicios percibidos y la experiencia, anticipar y adoptar medidas ante la posible ocurrencia de un hecho indeseable. ¿Se ha concientizado a todo el personal directivo, de base y contratistas?, ¿Se han desarrollado planes de interrelación con las autoridades y vecinos?, Se han organizado sistemas de búsqueda de información actualizados de los modus-operandi delincuenciales? Se han analizado las experiencias indeseables o establecido procedimientos preventivos, de protección y de preservación?

El servicio de contra-vigilancia discretamente detecta a los acechadores que buscan definir víctimas, identificar vulnerabilidades, penetrar esquemas de protección, probar la capacidad de reacción o confirmar rutinas de horario, vehículo, acompañamiento o de ruta.

Todo incidente, cuasi-incidente, acto sospechoso o inquietud, deberá investigarse y analizarse con un juicio lógico y valorativo. Es aconsejable indagar constantemente sobre conductas y vínculos de aspirantes a trabajo, empleados, amistades y el vecindario.

Especial motivo de análisis deben ser los “atractores” o elementos que llaman la atención, que puedan convocar el ansia de los antisociales o la aproximación de situaciones incidentales:
“El enemigo que tiene problemas internos
está maduro para ser conquistado”.
Sun Zi
Así como las imágenes tienden a despertar ciertos sentimientos, inversamente un sentimiento tiende a suscitar en nosotros imágenes armónicas con ese sentimiento. Actuar con integridad, despierta confianza, así como las opiniones engreídas confunden en vez de tranquilizar.

Recordemos que el temor, no es más que un “estúpido estado de ignorancia acerca de algo , y una ciega aceptación de esa ignorancia, reemplaza la razón”.

La ostentación, la agresividad, el temor, el odio, el amor, la seducción, son unos de los “atractores” más comunes que pueden determinar la elección de imágenes. Los “distractores” como, la falsa o aparente seguridad, los procesos de control innecesarios, o incidentes casi inadvertidos, requieren de cuidado y de control.

Un buen esquema de protección debe tener en cuenta todos los aspectos anteriores y considerar el grado de entrenamiento y formación para percibir la amenaza inimaginable, olfatear el peligro y la capacidad para alejarse lo más rápido del punto y momento donde no debe estar ubicado como víctima: también hay atentados invisibles o al menos silenciosos antes de tronar.

---

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Piratería del asfalto


Autor:   Ernesto Santamaria
Fuente: Manual de Técnica de los Procedimientos

La denominación "piratas del asfalto" se adjudica al grupo de delincuentes fuertemente armados que se asocian para atracar Transportes de Mercaderías o Caudales en Rutas o Parajes desprotegidos o no, para sustraer la carga o la carga y el camión que lo transporta. Se caracteriza por la extrema violencia y poder de fuego de estos sujetos.

 El robo tiene como particularidad la violencia en las cosas o en las personas.

Las bandas de piratas del asfalto cumplen esos dos requisitos, por lo que es una modalidad del robo.

 Imitando el estilo de sus antecesores, estas bandas operan por cuenta propia o por encargo de empresas competidoras o aun de la propia empresa despachadora de los bienes cuando el objetivo incluye defraudar a su asegurador.

Para los aseguradores, la piratería del asfalto se ha convertido en el talón de Aquiles de un riesgo noble como el transporte, tanto respecto a la mercadería nacional como a la de importación.

Cuando el investigador esté ante un hecho de esas características, deberá tener mucho cuidado, ya que se trata de un delito muy violento, cometido en su mayoría por delincuentes profesionales, portadores de armas de gruesos calibre, con total frialdad y desprecio por la vida ajena.

La forma de tomar conocimiento de esta clase de hechos, se da mayormente de dos formas, por la denuncia del propietario del camión, quien ante la ausencia injustificada por parte de su chofer en circunstancias en que transportara mercadería o por la presentación de la víctima directamente, al ser abandonada tras el atraco.

En esta clase de delito, se suma la privación ilegal de la libertad que sufre el chofer del camión.

Cuando el conocimiento del hecho se deba a la presentación del chofer tras ser liberado, se deberá tomar la precaución de recibirle una denuncia minuciosamente tomada, debiendo constar en la misma el mínimo detalle de cómo ocurrieron los hechos.

Se deberá requerir de la víctima una descripción detallada de la fisonomía de él o los autores del hecho, resaltando su vestimenta, detalles particulares observados, y si eran a rostro descubierto, su Identi-Kit.

El armamento que portaban, su forma de hablar, su lenguaje, su comportamiento (de cada uno, a fin de determinar el líder, etc.), su violencia, nombres, apodos utilizados, como así frases o palabras que orienten al investigador sobre la identidad de los autores o el destino de la mercadería.

También se deberá preguntar al conductor cantidad de combustible que tenía el camión al momento del hecho a fin de determinar la autonomía del mismo.

Para que se pueda conjeturar ante la eventual necesidad de reposición, la existencia de estaciones de servicio existente en todas direcciones a partir del lugar donde fue abandonado el chofer. Si bien no es interés de los investigadores indagar sobre la víctima, en algunas ocasiones es necesario hacerlo, ya que no se descarta el empleado infiel que produce un auto robo.

Descartado el chofer, buscaremos bandas de igual modus operandi, coincidentes en zona, mercadería, cantidad numérica, vehículos utilizados, etc.

Para terminar, aunque sea obvio, el investigador ante la presencia de reiterados hechos delictivos mediante sistemas semejantes, deberá trazar un plano delictivo de los piratas, observando el radio donde acciona, fechas y horas, para elaborar un plan de prevención cubriendo las rutas afectadas con esta ola delictiva.

No deberá olvidar el funcionario con la calidad de delincuente que está tratando, debiendo llevar a cabo estos operativos de prevención con el personal suficiente y capacitado para responder ante un eventual enfrentamiento armado con los maleantes.

----

domingo, 4 de septiembre de 2011

La indignación no basta





Fuente: Diario Rio Negro
 
A veces, un crimen salvaje –uno más– provoca tanta conmoción en la sociedad que, por algunos días, miles de personas salen a la calle para protestar por la falta de seguridad ciudadana, se acusa a la policía de negligencia, dirigentes opositores vacilan entre politizar el tema, lo que les supondría riesgos, y subrayar su resistencia a hacerlo y el gobierno pide cautela hasta que todos los hechos hayan quedado esclarecidos.

Es lo que ha sucedido a raíz del asesinato brutal de Candela Sol Rodríguez, la niña de once años que, luego de estar desaparecida durante más de una semana, fue encontrada muerta envuelta en tres bolsas de consorcio en un descampado del partido bonaerense de Hurlingham. Aunque el caso es en cierto modo atípico, ya que el padre de la víctima es un pirata del asfalto encarcelado, razón por la que se sospecha que se trataba de un ajuste de cuentas entre delincuentes profesionales con la eventual participación de narcotraficantes, no cabe duda de que ha servido para intensificar la sensación generalizada de que el país se ve frente a una ola creciente de delincuencia violenta y que hasta ahora las autoridades han resultado incapaces de frenarla.

Según el fiscal general de Morón, Federico Nieva Woodgate, ha fracasado el sistema de investigación bonaerense, lo que es dolorosamente evidente pero no nos dice mucho, ya que en ninguna parte del mundo existen sistemas investigativos tan buenos que logren prevenir crímenes horrendos como el que puso fin a la breve vida de Candela. 

Asimismo, mejorarlo para minimizar la posibilidad de que se produzcan más secuestros seguidos por asesinatos de personas indefensas, en especial de niños, en el futuro no será del todo fácil. Desde hace décadas se habla de la necesidad de reformar la Policía bonaerense, además de la Federal y las de las distintas provincias, pero los resultados de todos los intentos de eliminar sus deficiencias más notorias han sido decepcionantes, cuando no contraproducentes, ya que las purgas sucesivas que se han llevado a cabo después de producirse episodios impactantes han servido para desmoralizar a unidades policiales que se sienten bajo ataque.

 Puesto que la eficacia de las fuerzas de seguridad depende en buena medida de su relación con el resto de la comunidad, tratarlas como cómplices de los delincuentes, aun cuando en circunstancias determinadas puedan justificarse tales acusaciones, no ayuda en la lucha contra el crimen. Por cierto, acusar a la policía de compartir la responsabilidad por la muerte de Candela, como hicieron quienes participaban de una marcha de protesta en Hurlingham, sólo hace aún más difícil la búsqueda de soluciones auténticas para el gravísimo problema supuesto por el delito que, desde luego, es una de las principales preocupaciones ciudadanas.

Para los dirigentes políticos, en especial los que, como el gobernador bonaerense Daniel Scioli, son en última instancia los máximos responsables de la seguridad en sus jurisdicciones, crímenes como el de Candela plantean un desafío nada agradable. Tienen que brindar la impresión de estar tan horrorizados como cualquiera por lo ocurrido pero también les es necesario defenderse contra las críticas de quienes dicen, o insinúan, que fue consecuencia de su propia negligencia. 

La situación en que se encuentra el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner es similar. Si bien, lo mismo que sus equivalentes en todos los países del mundo, se ha acostumbrado a argüir, en base a estadísticas, que la Argentina sigue siendo un país relativamente pacífico, entiende que no le convendría que la mayoría llegara a la conclusión de que en verdad no le importa demasiado la sensación de inseguridad que en los últimos años se ha propagado por todo el territorio nacional. 

Aunque es verdad que el índice de homicidios en el conurbano bonaerense es mucho menor que el ostentado por ciudades violentísimas como Caracas y Río de Janeiro, es mayor que en la mayoría de las metrópolis sudamericanas y, a menos que el gobierno reaccione vigorosamente para hacer frente al peligro planteado por los cárteles de narcotraficantes y las actividades del crimen organizado, tanto nacional como internacional, que están haciendo sentir su presencia, nos aguardan muchos asesinatos más como el que acaba de conmover al país entero.


---