jueves, 16 de noviembre de 2017

Ciberdelitos



El ciberdelito impacta en los resultados finales de las empresas
No se pudieron reservar los contenedores para transportar la mercadería, los abogados tuvieron bloqueados los accesos a sus laptops y la línea de producción detuvo la fabricación de chocolates. Este año se propagaron los ciberataques serios en las grandes empresas.
Las gigantes multinacionales desde Mondelez hasta Moller-Maersk, Reckitt Benckiser y FedEx, se vieron obligadas a advertir a los accionistas que el ciberataque NotPetya había impactado negativamente en sus resultados. A cada compañía le costó cientos de millones de dólares. Aseguraron que aún no conocen cuál es el alcance del daño a su situación financiera, pero proyectaron que los ingresos del año serán menores.
El ataque que tan rápido se propagó, evidenció que lo más importante para la mayoría de los directorios es el costo. No importan las historias de los delincuentes oscuros, del Estado que hackea fábricas y de los turbios mercados de la web repletos de datos robados; les interesa cómo impacta el incidente en los resultados finales de la compañía.
Charles Carmakal, vicepresidente de la firma de ciberseguridad Mandiant, que forma parte de FireEye, respondió personalmente a cientos de ataques. Contó que algunas compañías todavía están haciendo las autopsias para determinar el impacto de NotPetya. La maniobra de junio, que aprovechó una vulnerabilidad en un software contable ucraniano, terminó siendo mucho más extenso que WannaCry, un ransomware que se propagó en los sistemas en mayo.
"Fue un ataque patrocinado por el Estado contra empresas ucranianas, pero las víctimas no ucranianas probablemente también sufran daños colaterales", aseguró. "La mayor parte del costo es la pérdida de negocios, la incapacidad de generar ingresos pero probablemente haya que destinar millones de dólares en la reconstrucción de sistemas informáticos".
El costo de un ciberataque varía significativamente dependiendo del tipo de fallo que sufre la compañía, el tamaño de organización, la industria y el país, de cómo esté preparado para recibir un ataque. En términos generales, el costo de la ciberseguridad para las compañías subió 22,7% el año pasado a un promedio de u$s 11,7 millones, principalmente debido a la creciente cantidad de violaciones a la seguridad, que creció 27,4% interanual, según el informe Costo del Ciber Delito elaborado por el Ponemon Institute. El estudio se basó en 2182 entrevistas a 254 compañías en siete países.
La investigación más exhaustiva se centró en el costo de las fugas de datos y del robo de información de clientes por parte de hackers.
Este año, el costo promedio de una fuga de datos cayó de u$s 4 millones en 2016 a u$s 3,6 millones en parte por la solidez del dólar norteamericano, según el Ponemon Institute. Se redujo el costo de cada archivo perdido, de u$s 158 a u$s 141. Pero las compañías sufren fugas mayores, donde pierden más que archivos.
Las fugas de datos son apenas un tipo de ataque. Los ciberdelincuentes pueden directamente desconectar una empresa y los actores de los Estados están robando propiedad intelectual.
"Un cliente me contó que le robaron propiedad intelectual que ellos tenían valuada en u$s 1000 millones", dijo Carmakal. "Eso es una verdadera pérdida si alguien más termina usando los datos".
Larry Ponemon, fundador de Ponemon Institute, contó que los hackers adoptan técnicas cada vez más destructivas que dejan a la compañía sin sus datos valiosos. Los ataques ransomware, donde los hackers encriptan archivos informáticos y exigen un rescate a cambio de la clave para recuperarlos, se duplicaron en frecuencia el año pasado y ahora representan 27% de todos los incidentes.
Autor:  Hannah Kuchler, publicado en El Cronista (10 Nov 2017)

martes, 7 de noviembre de 2017

Seguridad Presidencial




Seguridad presidencial: la Custodia de Mauricio Macri recibió capacitación de las Fuerzas Especiales de Israel 

   

Martín Dinatale





En medio de la creciente preocupación de la Casa Rosada por los escraches que sufrió Mauricio Macri en los últimos tiempos, el Gobierno decidió tomar cartas en el asunto y avanzó hacia un objetivo concreto: el personal de la custodia presidencial recibió una capacitación especial de un grupo de profesionales de las fuerzas de seguridad de Israel, uno de los países que mayor capacidad profesional tiene para enfrentar ataques terroristas y atentados contra jefes de Estado.

Según pudo saber Infobae, los ejercicios se realizaron en forma sigilosa la semana pasada y además de los custodios de Macri, se incluyó al personal de seguridad de la vicepresidente Gabriela Michetti, del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

"Los ataques y escraches que recibió el Presidente son una realidad que no se puede ocultar. Ante esto, se decidió mejorar la capacidad de acción de los custodios de la Presidencia", explicó un funcionario del Gobierno que siguió de cerca el curso de capacitación de las fuerzas especiales de Israel.

Entre los ejercicios que realizaron los custodios del área de Presidencia, hubo capacitación para el manejo de armas, entrenamiento de tiro, defensa personal y logística en caso de atentados terroristas.

Desde la diplomacia israelí ratificaron a Infobae la realización de estos ejercicios y destacaron que esto forma parte de "los prósperos vínculos de cooperación existentes entre la Argentina y el Estado de Israel". También aclararon que el curso de capacitación para el personal del área de Seguridad del Presidente de la Nación forma parte de un programa para combatir el terrorismo a nivel mundial y de protección de dignatarios en casos de ataques externos.

El curso de capacitación duró una semana y también participaron altos funcionarios de la Policía Federal. El dictado de esta capacitación estuvo a cargo de personal de seguridad de la embajada de Israel y de miembros de las Fuerzas de Seguridad que vinieron expresamente de Tel Aviv.

"Recurrimos a una fuerza especial de lucha contra ataques a dignatarios como es el caso de Israel porque ellos tienen mucha experiencia y formación en este tema, con métodos de combate específicos y una historia muy conocida en términos de lucha contra el terrorismo", añadió la fuente de la Casa Rosada consultada.

Por otra parte, la diplomacia israelí aclaró que también hubo un intercambio de experiencias con los uniformados argentinos teniendo en cuenta los ataques terroristas que sufrió la Argentina con los atentados a la AMIA y a la embajada de Israel.

Las fuerzas de seguridad israelíes no son una más en el universo de la custodia a jefes de Estado. Se trata de una fuerza muy capacitada que resguarda la integridad física de uno de los hombres más custodiados del mundo como es el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.

La decisión de la Argentina de instruir a la custodia presidencial con esta fuerza especial de Israel se dio luego de los reiterados casos de escraches y actos de vandalismo que recibió Macri entre el año pasado y este.

Por caso, en octubre último un profesor universitario y ex candidato kirchnerista fue detenido por la Policía Federal como uno de los responsables de haber agredido a la comitiva presidencial en La Pampa.

 
Este individuo había insultado y arrojó huevos contra el auto en el que viajaban Mauricio Macri y sus asesores tras un acto en Santa Rosa.

En febrero de este año, el Presidente también fue agredido en Viedma cuando se encontraba en un acto con funcionarios de Río Negro. El hecho tuvo como protagonistas a representantes del gremio de ATE de esa provincia y fue detenido más tarde el secretario de ese gremio, Rodolfo Aguiar.

En junio de este año también hubo un incidente cuando una persona intentó ingresar con un auto a la Casa Rosada. El hecho generó el despido de toda la custodia de la Casa de Gobierno que estaba de turno ese día.

Incidente con un vehículo en Casa Rosada

Además, en diciembre del año pasado, un grupo de alrededor de 10 personas lanzó piedras al vehículo en que se desplazaba el Presidente hacia un acto de inauguración del Centro de Interpretación e Información Turística de Villa Traful, provocando la rotura de dos vidrios del auto en que viajaba Macri. 

No fue la primera vez que Macri tuvo problemas en Neuquén. Ese año suspendió tres visitas a la provincia para esquivar una protesta de estatales. Además, el Presidente recibió dos alertas de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), una en octubre y otra en noviembre, por posibles incidentes en Neuquén.

Todos estos antecedentes resultaron más que suficientes para el Gobierno a la hora de decidir una capacitación de la custodia presidencial con una de las fuerzas más entrenadas en ataques a dignatarios como son las de Israel.

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jueves, 26 de octubre de 2017

Drones en el àrea de Seguridad






Todos sabemos lo que es un Dron, todos sabemos qué hace y para qué sirve, pero ¿Sabemos de sus limitaciones? ¿Sabemos las ventajas e inconvenientes de estos aparatos para nuestra vida privada? ¿Es realmente efectivo para el área de seguridad?
En el último tiempo, las aeronaves no tripuladas o más comúnmente denominadas Drones, ya están presentes en nuestras vidas y se han quedado definitivamente aquí. 

El uso privado de estos vehículos aéreos está bajo la misma legislación que para un Dron profesional, pero es de éste que nos ocuparemos ahora, ya que el objetivo para su utilización radica única y exclusivamente en la Seguridad.
Los Drones profesionales se pilotean de forma autónoma y tienen la posibilidad de sobrevolar a gran alcance y por varios minutos, a diferencia de los Drones comerciales, y para el objetivo del del área de Seguridad de una empresa, los Drones se dirigen a zonas que están dentro de un perímetro industrial o a un punto específico en una embarcación marítima que pueda estar en peligro. 

El objetivo de ello, es que son de gran ayuda en el lugar de una emergencia, ya que estos vehículos aéreos con capaces de cubrir extensas zonas en poco tiempo, y como lleva una cámara de video en su base, permite mantener una visión completa de lo que está sucediendo a los profesionales que se encuentran en la estación de tierra.
Un Dron profesional puede alcanzar los 120 km/h y estar en vuelo por 3 horas, muy diferente a los drones que en el comercio se venden para niños, coleccionistas o fanáticos, que si bien son de verdad (no juguetes) poseen una autonomía de vuelo inferior a los 10 minutos promedio y su velocidad llega solo a los 60 km/h como máximo, descartando que sea una herramienta de ayuda  efectiva para el área de seguridad.

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La Seguridad Corporativa en companías multinacionales



Rafael Araujo Bernabé
Fuente: www.belt.es


Describir en un artículo cómo se planifica, desarrolla, estructura, gestiona, dirige o lidera la Seguridad Corporativa en una compañía multinacional es tarea harto difícil. Mi “reconocida capacidad de síntesis” hace aguas cuando me enfrento a tamaño reto. 

Así que voy a intentar dar unas pinceladas sobre aquellas cuestiones que, desde mi experiencia profesional de 14 años dirigiendo la función de seguridad en una compañía con presencia en 40 países, considero son más importantes o pueden ayudar a algún departamento de Seguridad.

La primera cuestión a tener en cuenta es definir qué parte de la seguridad maneja el área de Seguridad Corporativa. 

La seguridad es un todo distribuido en varias partes dirigidas por áreas diferentes según el modelo que haya establecido la organización. A veces están coordinadas en un comité, otras veces se encuentran bajo un mismo paraguas organizativo y, en otros casos, interactúan a demanda de las unidades de negocio.

No voy a entrar en ese espinoso asunto; lo que tengo claro es que si una organización quiere tener eficazmente protegidos sus activos (personas, bienes, información, conocimiento, etc.), no se pueden dejar zonas grises a la hora de gestionar los riesgos.

 Si diferentes áreas gestionan distintos riesgos de forma parcial, sin utilizar los mismos criterios, las brechas de seguridad estarán cantadas y más tarde o temprano comenzarán a aparecer.

Intereses contrapuestos

La segunda cuestión a tratar es el error de concebir la seguridad corporativa, en mi opinión, como un área diferente del restocon funciones más o menos definidas, una estructura que sirva a los intereses del director, o en el mejor de los casos de la función, y que pone el foco final en el cumplimiento estricto de los objetivos de seguridad.

Me explico: la primera misión, meta, objetivo, o como queramos llamarlo, de seguridad es contribuir a la estrategia, meta u objetivo general de la compañía.

Esta última tiene como fin fundamental a su cliente, por lo que la seguridad corporativa deberá adaptarse a las necesidades de los diferentes negocios para que, cumpliendo con su función, contribuya de la mejor forma posible a esa misión.

En otras palabras: una empresa que vende un producto determinado debe estar acompañada por la seguridad corporativa para que pueda venderlo en el mayor número de países posible con las mayores garantías de seguridad para sus empleados e instalaciones.

Esto que acabo de intentar explicar, aunque pudiera parecer fácil, en realidad no lo es. Con frecuencia nos vamos a encontrar con intereses contrapuestos, normalmente económicos, en los que el director o gerente de Seguridad de determinado país va a tener que trabajar de forma muy cercana con el responsable de negocio para alcanzar los acuerdos mínimos que satisfagan a las partes, de forma que la empresa pueda realizar su cometido con garantías de seguridad.

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martes, 24 de octubre de 2017

Mitad y Mitad




José Luis Spaltro

Despúes de un hecho violento, en que los medios desmenuzan lo poco que va quedando y a veces pasando por alto el hecho en sí mismo, la mitad de sociedad  -golpeada, dolorida y aterrada-  sale a reclamar mano dura, mayor (y mejor Seguridad), menos tolerancia y en definitiva la tan manoseada pena capital.

La otra mitad, con una presencia constante en los medios y los actos oficiales - muchas veces rentada- sale a defender con argumentos garantistas, la plena vigencia de los Derechos Humanos.

La primera mitad tiene razón y la segunda, también.

Que exista una legislación severa y que las Instituciones responsables de su cumplimiento se ajusten al derecho, creo que todos estamos de acuerdo.
No obstante, de aplicarse una mayor severidad, habría una mitad de jueces que argumentaría la inconstitucionalidad de la medida y la otra mitad, por cuestiones éticas o de conciencia, tampoco la aplicaría.

También existiría una mitad de ambos que solicitaría licencia por cansancio moral; presión de los medios o del Poder.

La mitad de los fiscales,jueces y camaristas estiraría las decisiones hasta el límite fijado por los Códigos y finalmente, se dejaría todo sin efecto por que el primer interventor  (un Agente de Policía con 2 días de calle)  no le leyó, al presunto autor,  sus derechos o por que en la Comisaría tipearon, erroneamente el segundo nombre del que luego se confirmaría que no es tan presunto.

A la par, movileros de canales de televisión y radios  -mitad oficialistas y mitad opositores-  en su afán de primicias, entrevistarán a la madre de la víctima (que inexorablemente pedirá la pena de muerte) mientras que otra mitad, entrevistará a la madre del victimario (que inexorablemente negará los hechos).

Hasta el cansancio, escucharemos a políticos de la oposición resaltando que ellos presentaron varios proyectos para endurecer las Leyes (los cuales están cajoneados en el Congreso por el oficialismo) mientras que desde el oficialismo y su multimedios de propaganda, escucharemos algo vinculado a la sensación de inseguridad ilustrado con gráficos (elaborados por el cuestionado Instituto de Estadísticas) donde nos indicarán, que histórica y estadísticamente, sólo se registra un muerto por cada 389 millones de hechos y que por lo general, el que se muere, es por causas naturales.



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lunes, 23 de octubre de 2017

Efecto CSI: el impacto de las series de ficción a la hora de analizar un caso criminal real


Autora: Laura Quiñones Urquiza
Publicado en el diario La Naciòn ( 23 OCT 2017)

Los crímenes que más hondo calan en la opinión pública despiertan, como parte de la discusión, un especial interés por las cuestiones investigativas. Peritajes, autopsias, estudios psicológicos y psiquiátricos. Rastros, huellas, ADN... Todo eso pasa a formar parte de las discusiones. Y, para muchos, la terminología y las cuestiones relativas a la criminalística no son algo absolutamente desconocido. Las opiniones de los especialistas están al alcance de todos. Pero también lo están las de los "expertos" de ficción. Con todo ese "saber" a la mano, la línea divisoria entre realidad y guión se convierte en peligrosamente fina.
Se conoce como "efecto CSI" al impacto que las series de ficción han causado en la audiencia; enfoca hasta qué punto la espectacularidad y la celeridad de la ficción han influido en la percepción del público al explicarle cómo se desarrolla supuestamente una investigación criminal.
En situaciones de juicios por jurados, como los que ya se realizan en el país por casos graves -violaciones, homicidios, cibercrímenes-, se busca develar si las personas conservan la voluntad de aprender estos nuevos conocimientos para ser objetivos a la hora de valorar evidencia empírica, corroborada y fehaciente que le presentará cada especialista en un caso real, en una investigación criminal de verdad.
En algunos países, durante las audiencias de selección de jurados, fiscales y abogados defensores preguntan a los posibles miembros de qué tipo de series, películas o libros son fanáticos para identificar a quienes podrían tener una visión sesgada al juzgar las pruebas para dar un veredicto. Se evalúa, incluso, la posibilidad de excluirlos. Aquí hay juicios por jurados en Córdoba, Neuquén y, desde hace dos años, Buenos Aires. En nuestro país, el juez encargado del control del proceso debe instruir al jurado, precisamente, respecto de no dejarse influir por los medios o por opiniones ajenas.
La influencia que ha tenido este tipo de ficción es innegable. Programas como CSI han impregnado la pantalla con relatos inspirados en casos reales, pero ficcionalizados, en los que se resuelve un crimen violento con una investigación fiable en una hora y con todas las variables controladas.
En muchos países, las matrículas para estudiar ciencias forenses se han incrementado considerablemente, quizás impulsadas por el atractivo que muestran esas series, Pero a medida que se avanza en el derrotero académico la decepción y la deserción aparecen entre los alumnos con la aridez de las materias.
Las series de TV buscan entretener a su público utilizando recursos dramáticos, imágenes cuidadas de homicidios y las últimas técnicas. Muchos de estos avances son ciertos, aunque no siempre se accede a ese tipo de laboratorios ni de recursos, o el material a analizar no es suficiente o el tejido está demasiado deteriorado como para prepararlo y enviarlo al laboratorio.
Lo habitual es trabajar con datos que los especialistas procesan y que tardan en arrojar resultados. Los estudios genéticos a veces tardan hasta 20 días para condicionar las células para extracción de ADN cuando la sangre está hemolizada (glóbulos rojos deteriorados) y es imposible su extracción. También se trabaja con imágenes filmadas o fotografiadas que replican la escena de un crimen, la autopsia u otros procedimientos, provistas por los equipos intervinientes para documentar e ilustrar cada paso.

Los roles del proceso

La escena es procesada por los criminalistas. Su rol es controlar, preservar, registrar, recuperar y reconstruir la evidencia biológica que encuentren protegiendo la cadena de custodia, para poder responder los qué, dónde, cómo, quién y cuándo del caso. La operación de autopsia médico-legal y los estudios complementarios están a cargo de los médicos legistas, técnicos evisceradores, bioquímicos y otros miembros del cuerpo médico forense. Diversos especialistas serán convocados para contribuir, según el criterio del director de la investigación penal.
Cuando los cuerpos son hallados a la intemperie, la entomología forense identifica insectos y artrópodos que suelen anidar en los orificios de los cadáveres e investiga su procedencia. Los entomólogos calculan su edad y otros datos de interés para la investigación. Pero a veces una muerte es de larga data y las larvas anidaron hace pocos días, o no aparecen, evidenciando así inconsistencias. Además pueden relatarnos si presentan larvas que serían procedentes de un lugar distinto. Con eso, los márgenes de interpretación se amplían y difuminan las certezas.
Los procedimientos deben hacerse evitando contaminaciones y respetando la cadena de custodia porque puede alterarse la integridad de una investigación. Eso es una constante en las series de ficción y es un efecto positivo. Pero, del mismo modo, puede inducir a una visión sesgada en la que el jurado, en la comparación con lo que vio en TV, pueda juzgar como evidencia contundente una que es débil o ambigua, o desestimar lo que es indubitable o interpretar erróneamente la evidencia como consecuencia de expectativas distorsionadas o sobredimensionadas, basadas en la "infalibilidad" del perito ficcional.
Otro efecto es, justamente, reconocer la certeza de las ciencias forenses para resolver un hecho. En el caso real del "Fantasma de Heilbronn", en Alemania, la evidencia biológica de ADN orientó la investigación tras el rastro de una asesina en serie con 40 víctimas, aunque sin un patrón similar, en varios puntos del país. Pasado un tiempo se analizaron los hisopos que usaban las unidades criminalísticas, que provenían de una misma fábrica, y se supo que una trabajadora de la planta había contaminado una partida al estornudar sobre ellos.
Es importante que los peritos puedan contarles a los miembros del jurado popular -y a los jueces también- que la realidad forense y sus tiempos no son como los de la ficción, y hablar sobre el "efecto CSI" para evitar aberraciones jurídicas en sus veredictos. Se necesita que sean claros y concretos en sus exposiciones, que hablen para el lego, no como para una exposición académica.
La ficción no suele tomar en cuenta las variables que podrían afectar la confiabilidad de las declaraciones de los testigos de un hecho criminal o de las víctimas en las ruedas de reconocimiento. Las distorsiones muchas veces han llevado a condenar a inocentes sin más prueba que esas.
También es un error teorizar sin contar con los datos: no se deben torcer los hechos para adaptarlos a la teoría, sino que es la teoría la que debe rendirse ante los hechos.
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lunes, 2 de octubre de 2017

Robos callejeros



Los números son ciertamente preocupantes: según publica el diario La Nación, en Argentina hay 1100 robos cada 100 mil habitantes -y sólo se denuncia el 20%-, cuando el promedio latinoamericano regional es de 316.
Dentro de esa radiografía, los celulares se llevan el primer puesto en el podio, con 4764 robados por día, es decir, más de tres por minuto. En 24 horas, además, se sustraen 160 autos y 3,5 camiones.
En relación a los smartphones, el robo determina un costo anual de reposición de unidades de 750 mil millones de dólares, si se toma un costo promedio de 450 dólares por unidad. .
Mientras tanto, en relación a los automotores, el año pasado se sustrajeron entre 55 mil y 66 mil unidades, con el Volkswagen Gol llevándose el dudoso honor de ser el modelo más buscado por los ladrones.
Al momento de reducir lo robado, los desarmaderos pagan en promedio alrededor de 1000 dólares al ladrón para luego vender por 3000 las autopartes.
La piratería del asfalto, por su parte, tiene a la provincia de Buenos Aires como zona más candente: el 57% de los hechos ocurridos en todo el país tienen lugar allí y apenas el 36% llega a instancias judiciales.
En ese rincón delictual, los transportes más codiciados son los que llevan alimentos y bebidas (35%), electrodomésticos y electrónicos (26%), y ropa e indumentaria (15%).

CULTURA DEL ROBO

"Comprar lo que se sabe o se sospecha que es robado demuestra una tolerancia social frente a ese delito y explica su expansión", explica Diego Gorgal, politólogo experto en temas de seguridad. "Si en la Argentina proliferan los mercados ilegales es porque a mucha gente, con tal de pagar menos, no le importa de dónde viene lo que compra".
El Estado y las fuerzas policiales, claro, no son espectadores pasivos sino que también se convierten en cómplices. "Para mis investigaciones sobre robo de autos entrevisté a intendentes y policías. Lo que surge es que hay un contubernio entre gobiernos, policías y criminales", explica el sociólogo Matías Dewey. "Es un delito que muchas veces está asociado a la necesidad de los políticos de hacer caja"
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