domingo, 31 de mayo de 2015

Reglamentan el uso de drones


    Autor:     Leo Gonzalez Pèrez
      Fuente:   www.clarin.com


"Aunque no es lo más habitual, cuando estamos volando un dron a veces aparece gente desconfiada que pregunta: ‘¿tienen permiso?, ¿qué están filmando?". Lo cuenta Agustín Beltrame, socio de una empresa especializada en drones. La posible invasión a la privacidad de estas diminutas aeronaves equipadas con cámaras hizo que el Estado argentino reglamentara la captura y el tratamiento de datos personales a través de ellas.
Mediante la disposición 20/2015, la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales establece que con las imágenes obtenidas con un dron y que incluyan información personal deben tomarse los mismos recaudos que con las bases de datos de información personal.La disposición determina que la toma de imágenes con drones deberá realizarse con el consentimiento de las personas filmadas.

Sin embargo, el consentimiento no hará falta cuando los datos se recolecten en un acto público o en un hecho de interés general.
Tampoco será necesario el permiso de los filmados para usar drones en casamientos o cumpleaños. Lo mismo se prevé para el uso de drones propiedades privadas. Sin embargo, en espacios con ingreso habitual de público, se deberá informar sobre el uso de drones.

Por otra parte, cuando se usen drones para fines científicos o cartográficos y de modo incidental se registren datos personales se deberá aplicar sobre ellos una "técnica de disociación definitiva", como el difuminado de imágenes.
En tanto, la normativa da un tratamiento especial al uso recreativo de drones. 
No se aplicarán las disposiciones de la reglamentación cuando se utilicen drones "con fines exclusivamente recreativos", dice la disposición. Para estos casos, de todos modos, se dictan algunas recomendaciones.
Por ejemplo, deberá evitarse el entrometimiento en la vida y actividades de terceros y, especialmente, el registro de datos íntimos o sensibles. Y si durante el uso recreativo de un dron se capta información personal, esta deberá ser eliminada a pedido del afectado. En este punto, la disposición aclara que esto vale aún en espacios públicos.
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lunes, 11 de mayo de 2015

Situaciones Críticas


 
 LA GESTIÓN DE LAS SITUACIONES CRÍTICAS

Autor:    Vicenc Urrutia
Fuente:  www.belt.es

La prevención no siempre evita caer en una situación crítica, pero reduce la posibilidad de que éstas se produzcan y siempre minimiza sus efectos.
 
Tener previsto un plan de acción para el caso en que se sufra una situación crítica, no la convierte en inocua, pero minimizará enormemente sus efectos negativos sobre la organización.
 
Resulta evidente que si establecemos los medios para verla venir, prevenirla, informarla y controlar el flujo informativo, estamos desposeyendo a la situación crítica de sus características más importantes, la estamos haciendo “menos crisis“.
 
Cuando los socios y el equipo directivo tienen claro y definido qué es lo que han de hacer frente a una determinada situación, es mucho más probable que se dediquen a actuar acertadamente para solucionar el problema en beneficio de todos y de la empresa, en lugar de entrar en una guerra de mutuas acusaciones, desconfianzas, deserciones y enfrentamientos, que es el peor y el más común, de los efectos de las situaciones críticas sobre los miembros de la organización.
 
a.- Mejor con un plan:
 
Existe la errónea creencia de que los protocolos de análisis, prevención y gestión de situaciones críticas, son procedimientos que convienen sólo a grandes organizaciones. Nada más lejos de la verdad. El riesgo de verse bajo una situación crítica afecta tanto a los accionistas y directivos de una gran multinacional, como al propietario y personal de una modesta “pyme”.
Si no lo tenemos, generar El Plan es lo primero y lo más urgente.
 
Si debemos enfrentarnos a una situación crítica, y hemos realizado una previa labor de prevención tenemos mucho adelantado, pero si no nos hemos preparado, tendremos que realizar primero, urgentemente, las mismas tareas que en el proceso de prevención.
 
Y es bien sabido que las prisas y urgencias nunca han ayudado a solucionar un problema.
 
Si en la tranquilidad de un despacho puede resultar difícil trazar un plan de acción, sólido y coherente, frente a situaciones hipotéticas cuando las cosas están calmadas, cuesta poco imaginar la dificultad añadida que supone hacerlo cuando estamos inmersos en una situación crítica. Es en estos casos cuando la ayuda externa especializada resulta más necesaria.
 
b.- Efectos de la situación crítica sobre la organización:
 
 
1. La sorpresa y el desconocimiento: Por muy previsora que sea su organización, siempre se moverá en un entorno de incertidumbre. Caer en una situación crítica es, por definición, algo posible pero poco probable, por lo que, cuando se presenta, siempre supone una sorpresa, y la organización debe enfrentarse a ella careciendo de un parte importante de la información necesaria para afrontarla

2. La pérdida de control: Las situaciones críticas se afrontan con nerviosismo y evidente descontrol. Resulta imprescindible contar con una guía serena que aporte orden y método para afrontarla.

3. El pánico: Las primeras percepciones que se tienen ante el arribo de una crisis son de pánico y miedo entre los responsables de la organización. Ya que vivimos en la incertidumbre, el pánico sólo puede aminorarse teniendo previamente desarrollado un plan de respuesta para la crisis.

4. La sucesión de acontecimientos: Las situaciones críticas nunca se presentan solas, y traen consigo además, más situaciones y efectos secundarios que perturbarán aspectos claves de la organización.

5. La dispersión: Las situaciones críticas implican a los responsables de la organización, quienes tienden a centrar su atención en ellas, descuidando otros aspectos que pueden parecer circunstanciales, pero que ante la desatención, pueden o bien aumentar el problema, o bien generar uno nuevo que abarque otras esferas.

6. El victimismo: Ante una situación crítica la Organización tiende hacia la paranoia en la que tiende a verse más como objeto de una conspiración que de un hecho fortuito, restando concentración sobre la propia situación.

7. El enfoque cortoplacista: En primera instancia, se suele trabajar y pensarse única y exclusivamente en respuestas a corto plazo frente a la crisis, es decir, buscando “borrar” tajantemente la situación problemática, sin detenerse a observar qué consecuencias podría desencadenar ésta vicisitud en el futuro.

2.- PROCEDIMIENTO ANTE UNA SITUACIÓN CRÍTICA:

a.- Evaluación:
 
Acaecido el acontecimiento que genera la situación crítica procede:
 
1. El control de la situación: Reunión inmediata del grupo elegido para su gestión, convocado por su responsible.

2. La determinación de los hechos: ¿Qué la ha provocado? ¿Cómo ha surgido? ¿Por qué se ha producido?

3. La evaluación de los hechos: Analizar profundamente la situación de crisis y determinar exactamente la naturaleza de los hechos (Negligencia, fallo técnico, caso fortuito, acción dolosa de terceros), y en qué grado inciden en la situación crítica.

b.- Los afectados:
 
Una situación crítica, es crítica porque, de un modo u otro, hay personas físicas y jurídicas afectadas, por lo que debemos contemplar:
 
1. El análisis de afectados: Delimitación del público afectado, sus posibles ramificaciones, la reacción de los competidores y mercados complementarios, las reacciones de empleados, sindicatos, accionistas y medios de comunicación, etc. También debemos delimitar las áreas más afectadas por la crisis en la organización.

2. La preocupación real por los afectados: La indiferencia mostrada por las organizaciones hacia terceros afectados en una situación crítica, siempre agrava la misma y en muchos casos constituye su mismo núcleo.

3. El diseño de la estrategia a seguir.
4. La elaboración de un plan de repuesta inmediata.
5. La apertura y contacto constante con los afectados.
6. La inmediata creación de una relación de trabajo con las instituciones que tienen poder para actuar ante esta crisis.

c.- La política de comunicación:

En las situaciones de crisis se tiende a olvidar la importancia de la comunicación. Inmersa en la vorágine de la crisis, la organización tiende a olvidar la importancia de la comunicación desde un primer momento. Olvidar la comunicación indefectiblemente suma un descrédito que es muy difícil compensar en un momento posterior.
 
En la comunicación ante las situaciones de crisis es imprescindible:
 
1. La elaboración cuidadosa de la información al público y al personal.
2. Crear un mensaje único y uniforme para toda la organización y para el exterior.
3. Fijar un único portavoz oficial de la organización frente al público, la Administración y la prensa.
4. No olvidar informar a todos los miembros de la organización.
5. Mantener transparencia y apertura absoluta con los medios de comunicación y una colaboración constante.
6. Responder rápidamente, pero siempre que la información se haya contrastado.
7. No mentir, solo dar información contrastada. Sólo de esta forma podremos enfrentarnos a situaciones críticas que, de seguro, todas las empresas acaban pasando de alguna u otra forma, y evitar problemáticas que pueden incluso llevar al final de la empresa.

d.- La actitud de la organización ante una situación crítica:

Podemos resumirla en la expresión “Dar la cara“, que concretamos en este decálogo que la organización ha de aplicar ante una situación crítica:
 
1. Se muestra honesta y transparente. Hace pública toda la información relevante.
2. Permanece visible y disponible en todo momento durante la crisis, tanto frente a terceros como frente a sus miembros.
3. No se esconde tras frías notas de prensa o simples “sin comentarios”.
4. No actúa a la defensiva ni desvía posibles culpas.
5. Admite los hechos y asume las responsabilidades que le corresponden y pide disculpas.
6. Toma medidas razonables para solucionar el problema y garantizar que no vuelva a suceder.
7. Muestra sensibilidad hacia los perjudicados.
8. Garantiza la protección del entorno.
9. Respeta los derechos de todos los grupos de interés.
10.Fija compensaciones justas para los afectados.

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domingo, 3 de mayo de 2015

Toma de decisiones




Autor:  José Luis Spaltro

En las distintas áreas del quehacer cotidiano, sean gubernamentales, empresarias o específicas en la Seguridad, se trata que las decisiones que deba adoptar la Conducción sean las más acertadas o en su defecto, que causen el mal menor, con un costo insignificativo y sin daños colaterales.

La decisión debe fundamentarse en:


"... Información apropiada, oportuna y completa"

Quien deba adoptar una decisión trata de que sus fundamentos contemplen: precisión y una proyección por lo menos en el corto plazo. Para ello, convoca  -o debería convocar-  a quienes con dedicación exclusiva en tareas de Inteligencia, puedan elaborar y sostener en tiempos acotados esos fundamentos.

Cabe recordar que el Area Inteligencia cumple una tarea contínua en la recopilación y análisis de los hechos para volcarlos en Informes, Estudios, Apreciaciones o simples comentarios de base.

Debemos considerar asimismo, que quien deba adoptar una decisión, tiene indefectiblemente que consultar con los especialistas del Area, interpretando el contenido de la Información suministrada y finalmente, considerar si es apropiada o no.

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Deficiente estadìstica delictiva



El diseño de una Política de Seguridad, como en cualquier otro campo de la actividad humana, debe comenzar necesariamente, por disponer de un cuadro de situaciòn lo más completo y actualizado posible del problema.

 Desde este punto de vista, la pobreza de las estadísticas oficiales sobre delitos hacen que la situación de la Argentina sea poco alentadora.

El Ministerio de Justicia  dio a conocer en 2010  estadísticas nacionales sobre delitos que abarcan hasta 2008.

Hasta ese momento el país tenía información que llegaba sólo hasta 2007 y todavía no sabe que pasó en 2009,2010,2011,  2012, 2013 y 2014,  lo cual da lugar a dos posibilidades: 

1)  Que el Gobierno tenga un serio déficit de gestión en elaborar información sobre el problema que más preocupa a la sociedad desde hace años.

2) Que no quiera difundirla como parte de su política de negación de realidades incómodas.

Cabe recordar, además que, poco antes de difundir las estadísticas oficiales, el entonces ministro de Justicia Julio Alak había informado que el delito había disminuido desde 2002, pero los números presentados luego muestran un incremento del delito del 7% a nivel nacional y del 25% en la Provincia de Buenos Aires, con una tendencia creciente desde hace más de una década, en los delitos contra las personas.

Refiriéndose a este tema, el ex-ministro de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni, sostuvo en una charla en Rosario, que el Estado no invierte en investigar sobre inseguridad, por lo que no existe un diagnóstico sobre el problema y en estas condiciones, es imposible hacer Prevención del delito.

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